Este 22 de marzo, se cumplen 10 años del extraño caso que conmocionó a México; la extraña desaparición y muerte de Paulette Gebara Farah, niña mexicana de 4 años de edad que logró gran atención de los medios de comunicación, convirtiéndose en uno de los casos que más ha conmocionado y causado diversas reacciones en México, incluso a través de los, pues su muerte hasta el momento sigue envuelta en un gran misterio que tal parece nunca se resolverá, ya que las autoridades lo han considerado como caso cerrado.

Paulette tenía solo 4 años de cuando murió. Desde recién nacida, debido a su prematuro nacimiento, padeció deficiencia motriz y trastorno de lenguaje. Ella vivía con su familia conformada por sus padres Mauricio Gebara y Lizzette Farah, al igual que su hermana mayor de 7 años de nombre Lizzette Gebara Farah, en Huixquilucan, Estado de México.

Mauricio Gebara y Lizette Farah, padres de Paulette.

La desaparición.

El 22 de marzo de 2010 fue reportada como desaparecida cuando una de sus nanas fue a despertarla para llevarla a la escuela pero esta al entrar a la habitación no la encontró, sucedido esto les aviso a sus padres los cuales según declaraciones de Erika (una de las dos nanas) reaccionaron indiferentes ante la desaparición de la niña, por lo que entre las 2 niñeras, las hermanas Erika y Martha Casimiro se dedicaron a buscarla por toda la casa incluida la habitación de la niña, removiendo cobijas, la cama y peluches pero no la encontraron. Tras haber buscado dentro y fuera de la casa, la familia por fin decidió comunicarse con las autoridades, sospechando que se trataba de un posible secuestro ya que la familia era de una posición económica muy bien acomodada.

Tras haber hecho el reporte de su desaparición, sus padres comenzaron a colocar anuncios en diferentes lugares, motivo por el cual el caso empezó a cobrar notoriedad en los medios de comunicación, por lo cual la madre ofreció diversas entrevistas, incluso dentro de la habitación de la niña, en donde pedía que le regresaran a su hija, aunque esta no se mostraba preocupada y en ocasiones mostraba diferencias en las declaraciones entre una y otra entrevista.

Fueron colocados enormes espectaculares tras la desaparición de Paulette.

Días después, se descartó la hipótesis del secuestro ya que nunca se recibió una llamada para llevar a cabo una negociación.

Aunque los padres dieron poco más de 32 entrevistas a diversos medios de comunicación en ninguna se les notaba angustiados o desesperados ante una situación que cualquier padre los pondría en una crisis de angustia.

El descubrimiento del cuerpo.

El 31 de marzo, el cuerpo sin vida de Paulette fue encontrado debajo del colchón de su cama, a pesar de que las autoridades realizaron las labores de investigación correspondiente en el domicilio, incluida la habitación de la niña, en donde se introducían binomios caninos para que rastrearan el olor de la niña.

Inconsistencias en el caso.

Con el paso de los días, las diversas declaraciones de los padres eran confusas y contradictorias, por lo que la opinión pública comenzó a notar como sospechoso el caso.

Varios meses después, fueron llamadas a declarar (mientras Mauricio y Lizzette se culpaban uno a otro) las niñeras Erika y Martha quienes afirmaban que la niña nunca estuvo ahí. Además de que se hizo la cama en varias ocasiones ya que Amanda de la Rosa, amiga de Lizzette, se quedó a dormir en la cama de la niña durante el transcurso de la investigación, a pesar de que el lugar debería permanecer intacto debido a las investigaciones en curso.

Cuerpo de Paulette donde fue localizado entre la base de la cama y el colchón.

Por otro lado, Amanda de la Rosa (amiga de Lizzette), confesó que Lizzette tenía una relación sentimental con su entrenador, mismo que vivía en los departamentos de junto.

Cuando se dio a conocer que Lizzette tenía una relación con su entrenador, este se fue la ciudad de México haciéndolo sospechoso, el implicado fue buscado por autoridades estatales, pero al no tener rastro de él, se lanzó el aviso de búsqueda a las autoridades del país.

Investigaciones posteriores mencionan que el cuerpo presentaba signos de que estuvo embolsado, además de presentar diversos rastros de violencia y marcas de que había sido asfixiada por un hombre, además de que presentaba signos de haber sido violada post mortem (violación después de la muerte). Aunque esto nunca fue comprobado. Algunos expertos, incluso consideran que Lizzette presentaba desorden de personalidad, ya que en alguna ocasión durante una entrevista mencionó que creía que “a mi hija se la llevaron los ovnis.’’

Conclusión oficial.

Según esto, Paulette murió de “asfixia mecánica”, la causa fue una compresión torácica, ya que al caer en un espacio de 15 cm, su nariz se tapó y su tórax se obstruyo dejando asi a la pequeña sin poder respirar, y debido a que padecía trastorno de lenguaje y no podía mover el lado izquierdo de su cuerpo esto le impidió pedir ayuda. Llegando a la conclusión de que que la menor «por sus propios medios» se desplazó sobre la cama y cayó accidentalmente de cabeza entre un espacio que había a los pies de su cama, donde murió asfixiada y donde permaneció nueve días sin que lo notaran las numerosas personas que revisaron la estancia.

Siete años después de haber sido encontrada muerta entre la base y el colchón de su cama los restos de Paulette Gebara Farah fueron exhumados y cremados en el panteón francés. Luego de que la Fiscalía Mexiquense les informó que el cuerpo ya no es elemento de prueba, los familiares de la niña Paulette decidieron extraer sus restos. La ceremonia se realizó el 4 de mayo del 2017.

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